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Una segunda piel...

Corrían 6 meses de que Poroto fuese ciudadano del mundo cuando comencé con molestias en mi espalda y caderas. El cojín-con-forma-de-donut de lactancia, si bien es cierto me ayudaba bastante, ya no mitigaba ese malestar, ni tampoco el ibuprofeno, los masajes, nada, así que decidí "hacerme ver" con un traumatólogo. Después de chequeos varios que incluyeron radiografías a las caderas y columna, el diagnóstico fue lumbago severo y una leve displasia de caderas (según él "no detectada cuando era guagua") y una de las primeras recomendaciones fue "no cargar a la guagua"... Creo que está de más detallar reacciones y sentimientos acerca de eso.... Y googleando por aquí y por allá me encontré con uno de los artilugios más top para esto y que de verdad me cambió la vida: el fular.

 

Para quienes no lo conocen, el fular (o 'foulard': 'pañuelo' en francés) consiste en un trozo de tela (puede ser elasticada o no) largo, con la cual acomodas a tu bebé por medio de nudos y ciertas posiciones. Puedes usarlo con un peque de días o incluso con un niño de 3 años (o 18kgs aprox.). Dado que reparte el peso en distintas partes del cuerpo es que es el más recomendado fisiológicamente hablando. También es recomendado por la OMS porque respeta la posición ranita, previene el reflujo, ayuda a sacar los gases evitando los cólicos, además de fortalecer la relación padre-hijo dada la característica de "segunda piel" que tiene. 

Ventajas:
  • Permite infinidad de posiciones que pueden adaptarse tanto a la situación como al crecimiento del bebé.
  • La sujeción es óptima con un poco de práctica.
  • El cuerpo del bebé va perfectamente pegado al del portador, garantizando una correcta sujeción.
  • Existen diferentes medidas y calidades de tela, lo que permite adaptarse a las necesidades personales de cada familia.
Inconvenientes:

  • Es necesario practicar las diferentes posiciones para adquirir soltura.
  • El hecho de que sea una tela de gran longitud, así como el tema del anudado, puede hacer que no resulte atractivo para algunas personas, que prefieran otros medios de ajuste.
  • Los fulares elásticos no están recomendados para bebés y niños de un cierto peso, prefiriéndose en ese caso los no elásticos, aunque pueden ser cómodos también.

Les dejo videítos de los nudos que me sé y que puedo decirles que sí son cómodos, tanto para mi hijo como para mí.







Links de interés:

Red Canguro (España)http://redcanguro.wordpress.com
Apego Fulares (Chile) http://www.facebook.com/fularesapego
Isha Pratt Fulares (México) http://www.facebook.com/ishapratt


Cariños a todas!!

@xi_galaz

3 comentarios:

Rina 29 de marzo de 2012, 4:44  

Gracias Xime por compartir esto, además de ser hermoso, poético, me dan ganas de tener a Isabella ya en mis brazos y acurrucada conmigo. Además se ve hermoso estéticamente.
Un abrazo!

La Mamá de Martín 29 de marzo de 2012, 5:14  

Gracias por tu comentario, Rini. Y sí, estéticamente se ve precioso, lo bueno es que el algodón tiene infinitos diseños, así que también se pueden hacer fulares súper lindos y personalizados!

una Nadia 25 de mayo de 2012, 18:22  

Me encantó! Invertiré en fulares para cuando tenga a mi bebé n.n

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